Un broche y mucho más
A quien no le ha pasado alguna vez que se viste toda mona, se mira al espejo y….. falta algo, no sabes muy bien qué pero te ves sosa y aburrida. Aquí es donde juegan un papel muy importante los accesorios; Bolsos, sombreros, cinturones, fulares, pulseras, collares, gafas….. en fin la lista sigue y sigue, pero esta semana os voy a hablar de un accesorio un poco olvidado por muchas de nosotras, el BROCHE.
El motivo de su olvido es que quizás en muchos casos los relacionamos como algo de nuestras abuelas, pasado de moda y nada más lejos de la realidad. Pero aunque así fuera, ahora es la época en la que lo vintage está más presente que nunca, así que quizás sea el momento de rebuscar en algún joyero que otro.
¿Dónde me coloco el broche?
Aquí es donde le podemos dar un aire renovador. Tu eliges si te lo pones en la solapa de la forma más clásica o innovas colocándotelo en un hombro, en el escote (frontal o de espalda), en el cuello de una camisa, en un cinturón tipo fajín, en un sombrero o incluso en el pelo.
Como te he comentado antes el broche es uno de los accesorios que despierta y reaviva un look. Por eso mismo tienes que tener cuidado de no recargarte en exceso. Vigila tipo y estampados de la tela antes de colocarte un broche, si este es muy grande y llamativo no te recargues demasiado con otro tipo de joyas. Se trata de ir elegantes no de parecer un árbol de navidad.





¿A que no se te habían ocurrido tantas formas diferentes de ponerte un broche?